Jueves. 12.30. Me despido de mi familia. Besos, abrazos, cuídate, etc... Mi padre me lleva al aeropuerto. Me despido de él, más besos y abrazos, nos vemos pronto, y me dirijo a la terminal. Ya tengo sacadas las tarjetas de embarque con esa compañía bandera (será pirata, sin duda) pero tengo que facturar el baúl de la Piqué así que me coloco en la cola de facturación y decido sacar ya el DNI para tenerlo todo listo. No encuentro el DNI. Busco y rebusco dentro de mi bolso. Nada. Un sudor frío me recorre todo el cuerpo mientras mascullo en voz baja "mierda, mierda" una y otra vez. Momento de pánico. Vuelvo a escarbar en el bolso, abro la maleta, busco entre la ropa mientras asoma un fuet de Casa Tarradellas y las galletas Quely, mientras el de detrás me mira con cara compasiva. Saco todas las tarjetas de la cartera con la esperanza de que se haya quedado pegada con otra. Ni rastro del maldito DNI. Ahora sí me está entrando un ataquito. Me llega el turno y le cuento a la azafata el problemón (con toda la cara de pena que puedo dar). Pone cara de fastidio y me pregunta si tengo el carnet de conducir. Doy un largo suspiro de alivio(que debe oir hasta el de la aduana) pensando en lo inteligente que he sido al no olvidármelo esta vez y me doy simbólicas palmaditas en la espalda mientras saco el carnet del bolso. Salvada, pienso. Obviamente la suerte no podía estar de mi lado, claro está. Teclea algo en la pantalla y me dice: "Pero usted va hasta Amsterdam. En ese caso no podemos dejarle volar" Y seguidamente me dice que para el extranjero necesito un documento de identidad y el que carnet de conducir es, como yo tengo que comprender, para conducir. Con esa lógica aplastante (debe ser que hasta Madrid va el piloto conduciendo) suelta un "Siguiente". Y yo me quedo con mi cara de poker a un lado de la cola sin saber qué hacer. Me voy a servicio al cliente y me dicen que lo sienten mucho pero que no pueden hacer nada, que sin DNI no vuelo. Y punto. Y no sirve una denuncia de la policía. Necesito un documento original. Llamo a mi hermana, a mi padre y al tuli en estado de histeria. Me dicen que me tranquilice y piense dónde he podido perder el DNI. Visualizo todos mis movimientos de los últimos días y se me enciende una luz. El Corte Inglés. Mi padre me recoge de nuevo en el aeropuerto y me deja en los Grandes Almacenes. Allí la Srta. Puri(no es coña) me dice que sí, que está en objetos perdidos. Recojo el preciado documento y vuelvo a Ca'n Shrek, cabreada conmigo misma...qué pardilla que soy!
viernes, 26 de febrero de 2010
De como una pardilla pierde un avión ...
Jueves. 12.30. Me despido de mi familia. Besos, abrazos, cuídate, etc... Mi padre me lleva al aeropuerto. Me despido de él, más besos y abrazos, nos vemos pronto, y me dirijo a la terminal. Ya tengo sacadas las tarjetas de embarque con esa compañía bandera (será pirata, sin duda) pero tengo que facturar el baúl de la Piqué así que me coloco en la cola de facturación y decido sacar ya el DNI para tenerlo todo listo. No encuentro el DNI. Busco y rebusco dentro de mi bolso. Nada. Un sudor frío me recorre todo el cuerpo mientras mascullo en voz baja "mierda, mierda" una y otra vez. Momento de pánico. Vuelvo a escarbar en el bolso, abro la maleta, busco entre la ropa mientras asoma un fuet de Casa Tarradellas y las galletas Quely, mientras el de detrás me mira con cara compasiva. Saco todas las tarjetas de la cartera con la esperanza de que se haya quedado pegada con otra. Ni rastro del maldito DNI. Ahora sí me está entrando un ataquito. Me llega el turno y le cuento a la azafata el problemón (con toda la cara de pena que puedo dar). Pone cara de fastidio y me pregunta si tengo el carnet de conducir. Doy un largo suspiro de alivio(que debe oir hasta el de la aduana) pensando en lo inteligente que he sido al no olvidármelo esta vez y me doy simbólicas palmaditas en la espalda mientras saco el carnet del bolso. Salvada, pienso. Obviamente la suerte no podía estar de mi lado, claro está. Teclea algo en la pantalla y me dice: "Pero usted va hasta Amsterdam. En ese caso no podemos dejarle volar" Y seguidamente me dice que para el extranjero necesito un documento de identidad y el que carnet de conducir es, como yo tengo que comprender, para conducir. Con esa lógica aplastante (debe ser que hasta Madrid va el piloto conduciendo) suelta un "Siguiente". Y yo me quedo con mi cara de poker a un lado de la cola sin saber qué hacer. Me voy a servicio al cliente y me dicen que lo sienten mucho pero que no pueden hacer nada, que sin DNI no vuelo. Y punto. Y no sirve una denuncia de la policía. Necesito un documento original. Llamo a mi hermana, a mi padre y al tuli en estado de histeria. Me dicen que me tranquilice y piense dónde he podido perder el DNI. Visualizo todos mis movimientos de los últimos días y se me enciende una luz. El Corte Inglés. Mi padre me recoge de nuevo en el aeropuerto y me deja en los Grandes Almacenes. Allí la Srta. Puri(no es coña) me dice que sí, que está en objetos perdidos. Recojo el preciado documento y vuelvo a Ca'n Shrek, cabreada conmigo misma...qué pardilla que soy!
... y se enfrenta a una huelga gabacha.
Ya en casa de mis padres inicio la búsqueda de un nuevo vuelo, a ser posible antes del lunes y que no me salga por un ojo de la cara. Afortunadamente encuentro uno para esa misma tarde-noche vía Barcelona. Ventajas: llego a Amsterdam antes de las 24:00 y además me sale económico. Inconvenientes: tengo que viajar con dos compañias diferentes, con lo que me arriesgo a perder la conexión en Barcelona si en Palma se produce algún retraso. Decido arriesgarme, total... ya de perdidos al río. A las 17:00 me vuelvo a despedir de la family. Más besos y abrazos pero ya con cachondeíto. Mi padre me lleva de nuevo al aeropuerto pero esta vez se queda conmigo para asegurarse de que no hago otra de las mías. Por fin me dan la tarjeta de embarque rumbo a Barcelona. El avión sale puntual y yo me relajo en el asiento. Una vez en Barcelona nos dejan en la terminal nueva, que es una pasada, con muchísimas tiendas, cafeterías y llena de vida. Pronto descubro que mi vuelo sale desde la otra terminal, la ya denominada por mí TLT: Terminal Lúgubre y Tétrica. Ya sabéis, pelotilla del oeste. Me dirijo al mostrador de facturación y allí comienza la pesadilla. Retraso de 3 horas y media. Nooooo. Le pido al tipo los derechos del pasajero (después de las 23 horas en Navidades, me lo sé de memoria) Me dice que no me va a servir de nada porque no es culpa de la compañía sino de los franceses. Qué narices tienen que ver los franceses si yo me voy a Holanda, pregunto. Me dice que desde hace dos días hay huelga de controladores franceses y que ningún avión de ninguna compañía puede sobrevolar el espacio aéreo francés. Que van a intentar encontrar otra ruta y que si podemos salir antes ya nos lo dirán. Me acuerdo de toda la estirpe gabacha y me voy arrastrando los pies hacia la puerta de embarque. A las 22:30 comienza el embarque, que alegría, sólo una hora de retraso -pienso yo- menuda eficiencia la de los jolandios. Cuando ya estamos todos embarcados me tengo que tragar mis palabras pues el comandante anuncia que vamos a permanecer todos juntitos durante dos horas en el avión porque no nos vuelven a dejar salir. El pasajero de delante vomita. Yo también lo hubiera hecho. Hay un intento de sublevación por parte de un grupo numeroso de adolescentes americanos, por un momento pensé que nos iban a hacer un musical tipo High School. No cayó esa breva. Llegue a mi casa a las 4:00 de la mañana despotricando contra la aviación civil internacional, las huelgas, los gabachos, las leyes, Bin Laden y todo el que se pusiera por delante. Creo que sólo por eso el taxista metió la directa y me cobró de menos. De vuelta en las tierras bajas.
lunes, 22 de febrero de 2010
En casa
Geniales son las conversaciones que tengo con mi sobrino que no tiene aún ni 2 años. Yo soy la tía Aúri y el tuli es el tío Pop. Palabras que estamos practicando hasta el momento: anoníno=langostino, cacúlo= canguro, eúsa = medusa, ilílo= cocodrilo, piu= pájaro... El tuli le ha enseñado un juego super didáctico: consiste en poner todas las piezas del puzzle de madera que le ha regalado la tía Aúri encima de la tapa de un cuento, lanzarlas hacia arriba y ver como se estrellan en el suelo, amenizando el juego con la palabra "PUMBAAA!". Sin duda de lo más educativo si tenemos en cuenta la intención del tuli de enseñarle las leyes físicas... (o eso dice él)
De especial mención lo tibios que nos estamos poniendo de jamoncito ibérico, tapas y cervecitas sin olvidar por supuesto la ceba a la que nos somete la niña de Shrek para jolgorio y alboroto del tío Pop. En fin, que no hay nada como la vuelta a "casa".
miércoles, 17 de febrero de 2010
Mr. and Mrs. Shrek
Es verdad que la niña de Shrek me dijo que por estos lares hacía mucho frío, también que es verdad que llevamos casi toda la vida juntas y que es mucho más que una amiga... pero mamá, lo de la casita en el bosque fue lo que más me despistó, eso y descubrir que mi padre es un ogro verde ;). Está claro que "internete" ha revolucionado a mis padres! La idea de escribir este blog surgió en gran parte por ellos, porque quería que vieran cómo, dónde y con qué lugareños vivía, para que no se preocuparan demasiado y siguieran todas mis aventuras en Tulilandia y para crear un vínculo extra con ellos y por supuesto con el resto de familia y amigos. Está claro que ha funcionado y que se han integrado perfectamente a las nuevas tecnologías. Pues nada papis, que os he pillado! Me encanta esta foto porque fue la primera vez que mis padres me visitaron en Holanda y me consta que se lo pasaron pipa. Un besote enorme para mis dos ogros verdes favoritos. Firmado: La niña de la niña de Shrek.
martes, 16 de febrero de 2010
Enfermos
lunes, 15 de febrero de 2010
domingo, 14 de febrero de 2010
Funerales
Jacobus
Jacobus era el nombre del abuelo del tuli pero todo el mundo le llamaba Koos. Nosotros le llamábamos opa van de schapen (abuelo de las ovejas) porque la mayor parte de su vida la pasó en Drenthe en una granja como la que algún día nos gustaría tener al tuli y a mí. Yo conocí a opa hace ahora 14 años. Recuerdo que era diciembre y que hacía mucho frío (que novedad). Era justo antes de Navidad y opa quería hacer un regalito a sus nietos. Sacó un sobrecito para cada uno con algunos florines dentro. Para sorpresa mía también había uno para mí, opa se acercó, me dió un abrazo y me dijo: "Uno para cada nieto". Ese detalle no se me olvidará nunca, no por el regalo sino por el hecho de llamarme nieta. Así era el abuelo de las ovejas. Once años después regresé a Holanda, ya sabéis, ese destino naranja... y volví a ver a opa, que se acordaba perfectamente de mí. Las veces que lo volví a ver me recibió siempre con un abrazo. Yo al principio siempre le daba la mano porque no sabía muy bien como funcionaba "el tema saludo-cultural" pero el estiraba siempre mi brazo y me obligaba a pegarle un abrazo de oso. Siempre fue muy cariñoso conmigo. Recuerdo que sabía perfectamente donde estaban todas y cada una de las islas Baleares, le encantaba la geografía. Tenía una lupa porque veía muy mal y siempre estaba inclinado sobre el periódico con su camisa mal abotonada. Su lucidez mental era espectacular, se acordaba de todo y de todos y así lo hizo hasta el lunes, en el que su cuerpo dijo basta. Tenía cáncer y aunque sabía que le quedaba muy poco tiempo quería seguir viviendo muchos años más. Tuvo una vida larga y feliz. Buen viaje opa, espero que haya ovejas allá donde estés. Te vamos a echar de menos.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Un miércoles cualquiera
domingo, 7 de febrero de 2010
Body Combat
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