martes, 30 de marzo de 2010

Gastroscopia

Martes, 8:15 de la mañana. Voy en el tranvía rumbo al hospital porque tengo cita para hacerme una gastroscopia, qué bonito palabro y qué poco me va a gustar...(llamadme intuitiva)
La cuestión es que últimamente he tenido muchos problemas de estómago y entre que los zumos de naranja que me recetan aquí ya no ayudan y que además ya he ido 4 veces al centro de salud, han decidido que soy una cansina y me han mandado al gastroenterólogo, que alegría, qué alboroto...
Mi amiga Renate me espera en la puerta porque el tuli no me puede acompañar, subimos a la primera planta y esperamos a que me llamen. Sale una enfermera que dice: "Mevrouw Rodriqüez". Ya ni me molesto en corregirle. Le pregunto si Renate puede pasar conmigo (para darme apoyo moral y esas cosas) y entramos en la sala del terror. Allí hay dos enfermeras y el Sr. del Gastroscopio, desde ahora denominado "el monstruo del cable". Una de las enfermeras me explica en qué va a consistir la prueba. Según ella (yo no lo tengo tan claro) me van a meter este cable por la boca hasta el estómago y yo tengo que estar tranquila (a ver cómo se come eso...) En esos momentos me acuerdo de mi amiga Mariví que ayer me decía que el cable era más fino que el de un ratón de ordenador...cuando la vea se va a enterar...Me empieza a entrar un sudor frío y mientras una enfermera me da algo para adormecer la garganta la otra me coge de la mano (signo inequívoco de que esto va a ser un martirio). Durante dos minutos (los mas eternos de mi vida) estuvo el monstruo del cable urgando en mi estómago. Yo por supuesto en mi versión más dramática: dando arcadas, al borde del histerismo y pegando manotazos a la pobre enfermera. Menos mal que estaba Renate, una cara amiga :) Después del suplicio (no se me ocurre otro nombre mejor) el médico me dice que todo está "netjes"(=bien limpito) pero que tengo que proteger a mi estómago tomando omeprazol e intentar no estresarme (buff, eso va ser difícil). Salimos de la consulta, yo con la garganta hecha polvo y con la firme intención de empezar con las clases de yoga... menudo martes!

6 comentarios:

pau dijo...

yo le hubiera potado todo a la pobre enfermera al primer intento, qué valiente eres

Xeschaos dijo...

A mi me lo hicieron de niño. El tubo media más que yo y era más gordo que la panza del romeo, además tuve que pasear 2 horas por los jardines de son dureta (es un decir) con el cable que me salía por la boca.
La gente me miraba y yo mientras con una serpiente Pitón en la boca.

Nuria dijo...

Valiente no, Pau, es que no podía escapar porque habían cerrado la puerta a cal y canto, que si no...

Xesc...menuda infancia traumática.

JuanRa Diablo dijo...

Bufff, recuérdame que no me hagan experimentos de esos NUNCA, querida Newriav. :P

Nuria dijo...

Te lo recordaré, no te quepa duda alguna...

Anónimo dijo...

Googleando encontré esta foto. Es la única que he visto donde se compara el tubo de la Gastro con el de la endo. La diferencia es brutal el de la gastro es una manguera.. Me hicieron esta mañana gastro y colono a la vez con sedación.. Y el cachondo del médico va y me mete la manguera despierto, porque dice que así era más fácil al "tragarmela" yo y cooperar que estando ya dormido.. Pero que luego en 10 segundos me dormía.. Consejo.. Si os pasa eso, DECIRLE QUE NI DE BROMA!! Que te duerma y luego se moleste en meter el tubito con el trabajo que le tenga que costar. ¿De qué sirve someterte a pruebas con sedantes si en el peor momento con diferencia vas a estar despierto? Es como si el primer tajo de una intervención quirúrgica te lo diesen despierto pero te dijeran.. Na tranquilo si en 10 segundos dormido...
Ese tubo es una monstruosidad.. Os lo digo yo que han pasado 12 horas y aun me duele la garganta...
Ahora bien el de la endo, me lo mete el otorrino cada vez que voy y lo hace con un cuidado, con su spray, por la nariz para que entre con un ángulo perfecto y te lo tragues como si nada. Con ese ningún problema.. Pero éste es por la boca porque obviamente no cabe en la nariz. Y encima mi médico no tuvo ni si quiera la delicadeza de echarme un spray.
Cuando preguntando a la gente me han dicho que a ellos les durmieron antes, creo que me he empezado a mosquear por el trato recibido...