
Lo segundo es que tenemos que ahuecar el ala. Y aún no hemos encontrado granja donde plantar patatas. Menos mal que mis suegros nos van a dejar un apartamento que tienen en el centro y nos podemos quedar ahí el tiempo que haga falta. Pero claro, hay que desalojar y con ello enfrentarse al campamento de Diógenes que hay montado arriba en el ático, donde me da miedo entrar. Se me ponen los pelos como escarpias tan sólo de pensarlo. Aunque mirando el lado positivo de cualquier mudanza, siempre habrá mucho que tirar :).
Oficialmente son 2 meses los que se tienen para tal menester pero nosotros nos tenemos que ir el 21 de noviembre en vez del 1 de diciembre, que era la fecha prevista. Bueno, qué son 10 días más, 10 días menos. La cuestión es que ayer vino el tuli diciéndome que no, que nos tenemos que ir el 12 de noviembre porque nuestro agente inmobiliario es un incompetente y ha pactado esa fecha con los americanos. Un sudor frío se ha apoderado de mí. Recién llegada de Palma me puse ayer a empaquetar nuestras pertenencias, no nos queda ná... Aunque antes de todo eso me pasó un episodio muy particular, que os contaré en la próxima entrada porque ahora me tengo que ir... a hacer cajas.
4 comentarios:
No te quejes! Romeo y yo, en lo que llevamos de vida en común, hemos pasado por 4 mudanzas... Y puedo asegurarte que, en cada una de ellas, la cantidad de pertenecias y trastos a trasladar era cada vez mayor!
Begrijp ik nu goed dat jullie de 12e al moeten verhuizen?? Jezus!
:-S
¿Porqué siempre cuando te quejas alguien te dice que no te quejes?
En el post de los aeropuertos también te lo decian.
Sí pero seguro que Romeo no tenía un cuarto de los horrores...o quizás si y guardaba todos los posters de Chuck y Steven y las katanas de aikido.
Ja liefje.Je hebt het goed begrepen. Niet in paniek raken, niet in paniek raken, 1, 2, 3...
Eso digo yo Pau, si en el fondo les encanta que me queje!
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