miércoles, 14 de octubre de 2009
Miércoles
sábado, 10 de octubre de 2009
Sorpresa!
Hace tres o cuatro meses el tuli ganó por una website un finde en un castillito cerca de la frontera de Alemania. Que guay, habrá que aprovecharlo, pensamos en aquel momento. Pero últimamente hemos estado tan liados que ni del suculento premio nos hemos acordado, hasta esta última semana...Durante toda esta semana he ido notando un comportamiento algo extraño en el tuli. Llamadme intuitiva. Primero me dijo de repente que este finde nos íbamos al castillo. Después, pillé al tuli desapareciendo misteriosamente de casa con la excusa de que tenía que arreglar su bici, en plena noche y lloviendo... Al día siguiente me dijo que el viernes nos iríamos a cenar al Moeders (restaurante de comida jolandia, muy apreciado en la ciudad) para comenzar bien nuestro fin de semana romántico. Eso fue lo que despertó todas mis sospechas. Tan romántico, tan romántico no es el tuli... Eso y que había reservado a las 21:15 de la noche (si a esas horas ya estamos en la cama...) Así que empecé a pensar en la que me tenía preparada y llegué a la conclusión de que mi amiga Aina, que tenía pensado venirse ese finde, se había compinchado con él... JA! que lista que soy... Así que ayer, yo ya concienzada, me presenté en el Moeders a las 21:15 (yo venía de casa de unos compañeros de trabajo y había quedado allí directamente con el tuli) y SORPRESA! No me encontré a Aina (que me hubiera hecho mucha ilusión también, queda pendiente!) pero sí a mi hermana, a Romeo y a Alex. Casi me pongo a llorar ahí mismo y hago una escena en el Moeders... También se habían venido Juana Ana y Xisco con su baby. Qué sorpresa, de verdad. Así que tengo un fin de semana perfecto!!! Sobretodo porque voy a estar 24 horas pegada a mi sobrino :)))
jueves, 8 de octubre de 2009
La ley de Murphy y la muerte de un poncho
Llevo unos días observando la ley de Murphy. En cuanto salgo de casa empieza a llover y cuando llego a mi destino, la lluvia para como por arte de magia. Por eso ayer, la ley de Murphy pudo conmigo y asistí a la muerte de un poncho. Supongo que os acordáis de mi poncho para la lluvia, ese tan estético a la par que práctico. Si os falla la memoria, clicad aquí. Cuando salí de casa para dirigirme a mi nuevo curso de conversación, comenzó a llover fuerte. Yo acababa de subirme en la bici y en ese momento recordé que la última vez que ví al poncho estaba en una de las alforjas de mi bici, que más que alforja parece el bolso de Mary Poppins. Aliviada me apresuré a por él, pero cuando me lo fui a poner me percaté de que, aparte de que necesitaba un buen planchado, había dos o tres agujeros antes inexistentes (no sabía que las polillas también vivían en las alforjas) De todas formas me lo puse, mejor eso que llegar hecha una sopa, pensé. Craso error. Con el viento que había se levantó el faldón y durante unos segundos conduje a ciegas, con lo que todo el agua que el faldón había recogido me cayó encima cual cubo de agua. Estaba tan cabreada que me bajé de la bici en medio de la calle, hice un burruño con el poncho y lo tiré en la primera papelera que encontré. 3 minutos antes de llegar al curso, dejó de llover y yo y mi reguero de agua entramos en clase. Ahora que mi poncho (ese que me he puesto dos veces) ha muerto... mi próximo objetivo es hacerme con unos pantalones-chubasquero. Hoy mismo me voy al Hema a comprarlos.
martes, 6 de octubre de 2009
Tulifamily
Pasar un día con los tulis tiene su gracia, pasar dos en el mismo fin de semana es agotador... Pues sí, lo habéis adivinado. Hemos tenido el Flanderfinde! El viernes por la noche fuimos a celebrar el cumpleanos de mi suegra. Nos reunimos todos en 't Nonnetje, un restaurante en Harderwijk. La verdad es que la cena fue deliciosa. Mis suegros habían acordado un menú de 10 platos. Y así nos pasamos 5 horas... comiendo! A destacar: la sopa de chucrut y el salmón (y eso que a mi no me gusta) Hacia la mitad de los platos ocurrió algo que me sorprendió. De repente empezaron a cambiarse todos de sitio, y claro yo también tuve que hacerlo (debe ser una tulicostumbre) La razón es la siguiente: así podemos hablar todos con todos. En un primer momento me pareció raro raro raro (como diría papuchi) pero bien pensado tiene su aquel. Eso sí, después 5 horas y media me dolía el culo de estar sentada y ya no sabía que más contar. Menos mal que había vino.El sábado nos lo pasamos prácticamente durmiendo (oseasé, recuperándonos) y el domingo fuimos al cumple de la abuela de Job. Me gustó mucho el sitio donde lo celebramos, una antigua cochera reconvertida en granjita en medio del bosque, de lo más bucólico. La comida también estupenda y el vino más. Sobre las 21:oo regresamos a casa, yo con mis deberes de holandés hechos y cuatro o cinco kilos de más...
sábado, 3 de octubre de 2009
Inglish pitinglish
El otro día estaba viendo yo unos de esos programas que uno ve cuando su vida social está bajo mínimos (es por no llamarla patética, eso me pasa por no tener agenda). Popstars junior o algo así... sí, muy triste, lo sé. La cuestión es que empezaron a desfilar "teenagers" con el micro en mano, haciendo las pruebas para pasar a una siguiente ronda. De los cuatro o cinco chavales que vi, sólo uno cantó en su lengua materna, es decir: en jujajet o jolandio. Los demás lo hicieron en un perfecto inglés. Estamos hablando de edades comprendidas entre los doce y diecisiete años aproximadamente. En ese momento me dió por pensar en nuestros "teenagers españoles" y su dominio del inglés. Imaginaos una situación similar: yo ya lo veo, con sus voces angelicales entonando la melodía y a continuación inventándose la mitad de las palabras (¿por qué todas terminaran en "eishon"?) y acabar con el glorioso: "aguachiguachiguaaa guaaaa aaaneishon!". Algo no funciona en España (llamadme intuitiva) en cuanto a la enseñanza de lenguas (y no es que los profesores de inglés sen malos, Romeo que te veo venir). Es algo más cultural, creo yo. Cuando les cuento a mis alumnos que en España lo traducimos todo, no dan crédito. Se parten de la risa si les digo que a U2 lo llamamos U dos (y no U two), que J.R. (el de Dinastía y no Dynasty) es "jota erre", que Anibal y compañía son los miembros del Equipo A y no del A-Team... aunque en América latina tampoco se quedan cortos y los llaman Los Magníficos. Os recomiendo este enlace de la wikipedia, vais a descubrir qué significan las siglas M.A y su consiguiente traducción al castellano (para partirse). El problema es que si lo pronunciaramos bien se nos consideraría unos pedantes de aupa. La última vez que estuve en Palma, la peluquera que me dejó el pelo "dudley" me pidió el email para mandarme no se qué información de tratamientos (no se por qué se la dí, no pienso volver). Cuando vi que apuntaba "llimeil", le dije: "Perdón, gemail"
viernes, 2 de octubre de 2009
martes, 29 de septiembre de 2009
Leiden
El domingo pasado fue el último día de sol, eso dijeron por la tele. Psicosis colectiva y éxodo masivo hacia el exterior para disfrutar de los últimos rayos de sol, antes de entrar en el oscuro mundo del invierno y convertirnos nuevamente en translúcidos gólumes. De verdad, cada vez que escucho aquí eso de :"Hoy es el último día de sol" y veo a las manadas jolandias abarrotarse en el parque y las terrazas, me da por pensar en el fin del mundo... Y nada, que para no ser menos, decidimos unirnos a la histeria colectiva y nos fuimos a Leiden. La idea era hacer una ruta por las diferentes granjas de la zona, granjas que se suponía iban a estar abiertas para ofrecer sus productos y poder catarlos, claro. Pero justo en domingo estaban cerradas... una lástima (más que nada por lo de catar) pero de todas formas nos los pasamos de lo lindo. La verdad es que hizo un día fantástico, hicimos una vuelta de unos 35-40 kilómetros por la campiña tulipana. Yo me iba parando para hacer fotos de vez en cuando aunque según el tuli deberíamos definir lo de "de vez en cuando". Claro, es que ya os he contado que la bici es una alargación del tuli... eso de bajarse y volverse a subir no va con él. Y luego está lo de la velocidad, que si soy muy lenta, que si "vamos amor!", que si le duele el cuello por girarse para ver dónde estoy (digo yo que no es necesario ganar el Tour de France) En fin, como diría mi amigo Arthur: "Esto es el matrimonio" :) Bueno, a lo que iba, que cada vez me gusta más el campo, sobretodo cuando una ve esas granjas que quitan el hipo... sí, soñar es gratis. Acabamos la ruta en la histórica ciudad de Leiden que, por cierto, me encantó. Es como Ámsterdam pero en pequeño y con mucha, mucha vida. Habrá que buscar casa por aquí también. He colgado más fotos en Flickr. Y aquí os dejo un video de una misión imposible que nos encontramos por el camino.
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